TRADICIONES DE NAVIDAD
Hablar de Navidad es charlar de luz, color, alegría; es citar comilonas, regalos, vestuario y decoración. Hablar de Navidad es, principalmente, hablar de tradiciones. Las tarjetas de Navidad, los villancicos, el Belén, el árbol de Navidad, la flor de Nochebuena, la lotería, Papá Noel, las uvas, el color rojo y los Reyes Magos ocuparán las próximas líneas.
Lastarjetas de Navidad se dedican a personas con las que mantenemos vínculos afectivos y profesionales. Unas breves palabras conteniendo sentimientos positivos o deseos de estrechar relaciones con los destinatarios, son su principal característica. La confianza que se mantenga con el receptor de la misiva marcará el tono elegido para su confección: amistosa, formal, divertida… Se atribuye a Sir Henry Cole la primera felicitación navideña. Data de 1843 y rezaba: “Feliz Navidad y Próspero Año Nuevo».
El origen de los villancicos se sitúa en las canciones populares que se tatareaban acompañadas de palmas, panderetas y zambombas. San Francisco de Asís popularizó su interpretación gracias a la representación de pequeñas obras de teatro en la que se entonaba la historia de la Navidad. “Noche de paz”, uno de los villancicos más populares, se interpreta en más de 180 idiomas.
El Belén es una tradición que nació de la mano de San Francisco de Asís, cuando en la Nochebuena del año 1223 conmemoró el nacimiento de Jesús reproduciendo un belén viviente en una cueva. La costumbre de organizar un belén viviente todavía pervive en muchas zonas de España y otros países.
El árbol de Navidad es una costumbre germana cristianizada en el siglo VIII basada en la costumbre ancestral del culto a los espíritus de la Naturaleza. El abeto o el roble se adornan de bolas, estrellas, figuras… que tienen sus creadores en los sopladores de vidrio de la Bohemia del siglo XVIII. Las bombillas simbolizan la luz del mundo; las campanas representan la alegría propia de estas fechas; las manzanas aparentan la abundancia; las piñas aluden a la inmortalidad; las herraduras encarnan la buena suerte.
La flor de Nochebuena, flor de Pascua o flor de Navidad es una planta representativa de la natividad, alcanza su máxima floración en esta época del año. De origen mejicano, los cuáles la convirtieron en el símbolo de la Estrella de Belén en el siglo XVIII.
La lotería la implantó el Rey Carlos III en España, proveniente de Nápoles, en el año 1763. Marca el comienzo de la Navidad. El Sorteo del Niño se remonta a 1941.
Papá Noel, también conocido como Santa Claus, se creó sobre la figura del obispo San Nicolás, venerado por sus bondades y milagros. La fisionomía por la que se le reconoce en la actualidad, regordete y bonachón, tiene poco más de un siglo de antigüedad. El rojo y el blanco son las tonalidades características de su ropajes si bien a lo largo de varias décadas del siglo XVIII, éstas eran de lo más diversa, destacando la verde. Desde mediados del siglo XIII se asocia su festividad con el obsequio de presentes a los niños.
El hábito de tomar doce uvas, una con cada campanada que anuncia la entrada del nuevo año, nace a primeros del siglo XX de la mano de los cosechadores de uva valencianos. La excelente producción de esta fruta y los excedentes generados propiciaron la implantación de esta costumbre.
Iniciar el año nuevo vistiendo una prenda de color rojo, habitualmente presente en la lencería, se atribuye a la creencia de la buena suerte que trae asociada. Es, asimismo, símbolo de alegría y felicidad. Tradicionalmente el color rojo ha estado vinculado a las celebraciones.
La tradición Reyes Magos, presidida por la magia y la ilusión, se originó, según el Evangelio de San Mateo, cuando los Reyes Magos de Oriente ofrecieron al niño Jesús oro, incienso y mirra. Es tan escasa la información que se conserva de esta historia, y tan divergente la cifra de reyes citados, que en el siglo IV se concretó en tres el número de majestades. La Cabalgata de Reyes es la escenificación de la adoración de los monarcas al Niño.
He ofrecido una pequeña muestra de las tradiciones más significativas. Podría citar muchas otras, típicas de zonas concretas y aceptaciones diversas: el muérdago, el aguinaldo, el día de los inocentes, las piñatas, el cotillón, la propina navideña, el leño…
No podía olvidar en este representativo inventario de tradiciones, una práctica “de obligado cumplimiento” en estas fechas, me refiero a la dulce costumbre de finalizar las comilonas con unas exquisitas y únicas especialidades navideñas. Acompañadas de un buen cava o champán.
¡Va por ustedes!


