ACEPTAR REGALOS DE NUESTROS INVITADOS
El regalo habla de la persona que lo ha ofrecido; de sus gustos, su sensibilidad, su creatividad, el tiempo que le ha dedicado y de la oportunidad del mismo, condición esta última a tener muy en cuenta.
La intención de un regalo es agradar, celebrar, agradecer, premiar, recordar, sorprender… nunca molestar, incomodar o comprometer.
El hecho de que un regalo sea de su agrado, o le disguste, no es una condición que permita su rechazo o devolución. Bien distinta es la intención que ese presente implique. Si su aceptación me compromete a algún favor futuro puedo rechazarlo con amabilidad. Al igual que si desconozco quién me lo envía o si lo considero totalmente desproporcionado, totalmente en discordancia con el momento y el motivo de su entrega (de aquí la importancia de su oportunidad).


