SOBRE EL PROTOCOLO EN LA MESA
El punto de partida de cualquier comida lo marca la acción por parte de la anfitriona o anfitrión del evento de tomar su servilleta y posarla sobre sus piernas, doblada por la mitad si esta es de gran tamaño.
El gesto de coger el paño y situarlo sobre las piernas corresponde a cada persona en relación al paño asignado a su servicio de mesa. Nadie puede sustituirle en esta acción a excepción de una persona, familiar en la mayor parte de los casos, que coloque a su hijo o persona de avanzada edad (con algún tipo de incapacidad que le imposibilite sostener o situar el lienzo) en el sitio idóneo.
No se recomienda colocar la servilleta dentro de las copas, la ubicación apropiada es a un lado del plato, indistintamente izquierdo o derecho. También se acepta la opción de que el lienzo se sitúa sobre éste, siempre y cuando el servicio no incluya un plato hondo, en este caso, únicamente podría situarse en un lateral.
En el hipotético caso que comenta de que la servilleta estuviera mal colocada, corresponde únicamente al comensal tomarla entre sus manos y situarla sobre sus piernas directamente, es del todo innecesario alojarla inicialmente en el sitio donde debería haber sido presentada.


