#Napolitan Homenaje a un Camino protagonizado por la NETiqueta

Hace cuatro meses iniciaba mi Camino en modo 5.0 y lo estrené recibiendo la noticia de que había sido una de las 10 galardonadas con el Napolitan Victory Awards en la categoría Mujeres Influyentes COMPOL 2019. La quinta mujer española en conseguirlo, y la primera gallega, ¡de Lugo! Un reconocimiento “como máximo exponente del modelo NETiqueta para comunicarse mejor en la Red”. Sin lugar a dudas, una maravillosa forma de iniciar la segunda parte de mi vida.

El Napolitan es un homenaje a un Camino lleno de sacrificios, retos, disciplina, (auto)motivación y obstáculos. Un Camino protagonizado, entre otras pasiones, por la NETiqueta, la gestión estratégica de la presencia en la Red, la gestión la marca personal digital. En concreto, en redes sociales, correo electrónico, aplicaciones de mensajería instantánea, foros y chats, blogs y juegos online.
El Camino de la NETiqueta da sus primeros pasos en la Universidad de Vigo, donde defendí la primera tesis doctoral en español dedicada a esta disciplina. Nova Galicia Edicións, de la mano de mi querido editor, Carlos de Pulgar, publicó el primer libro en español sobre esta disciplina, en otoño del año siguiente. De hecho publicó dos textos: “NETiqueta. Comunicación en Entornos Digitales” y “Etiqueta & NETiqueta. Generación Digital”. Universidad gallega, editorial gallega y autora gallega-de Lugo-. Por esta razón defiendo que la NETiqueta se da a conocer desde Galicia para el mundo.
En esta segunda parte de mi vida, mi profundo agradecimiento hacia todas las personas que me otorgaron su confianza, apoyo y cariño está presente cada noche, antes de dormirme, y cada mañana, nada más despertarme.
Una etapa de mi vida que me he propuesto disfrutar intensamente y en la que mi querida Latinoamérica –donde me siento como la reina buena del cuento más hermoso que una se pueda imaginar- ocupa un papel muy especial.
Con motivo de un evento que presentaba, en homenaje al Día Internacional de la Mujer Trabajadora, mi querida alcaldesa –así es como suelo referirme a ella- al enterarse de que motivos personales y profesionales me impedían asistir a la gala de entrega de los galardones en Washington, se ofreció a presidir esta recepción que hoy me dedica. “En cuanto recibas el Oscar, lo presentamos”. Y ella fue la persona que lo mostró públicamente. Gracias, Lara, por tu cariño y por tu reconocimiento hacia mi trabajo. Es un honor hacer, en palabras de Ana Abelleira, “luguismo por el mundo”.
Quiero dedicar mi agradecimiento personal a las personas que han hecho posible este galardón. Con un recuerdo especial a personas hoy aquí presentes.
A mis chicas, los amores de mi vida, por su paciencia, su ayuda, su ánimo permanente y una confianza inquebrantable en todo lo que hago. Sois mi motor, mi orgullo y mi alegría.
A mi madre y a mis hermanas, siempre a mi lado. Valioso sostén con una fe ¡a prueba de todo!
A mis amigas y amigos, muy generosos en ánimos y afectos.
Y, por supuesto, a mi ángel de la guarda particular: mi padre, que desde su posición privilegiada me sostiene en los momentos difíciles y me anima a seguir Camino.
Soy una mujer muy afortunada, ¡me siento muy querida!
Todos soñamos con ser reconocidos en nuestra tierra. ¿Cuántas veces nos planteamos qué podemos hacer nosotros por ella? Viví más de 12 años fuera de mi Lugo querido. En ese tiempo decidí llevar conmigo el nombre de la tierra que amo.
Cuando postulé a este premio, me consultaron como quería ser reconocida en caso de resultar premiada. No lo dudé: Mar Castro, de Lugo.

¡Gracias!! 🙂