Tenemos una grave asignatura pendiente en nuestro catálogo de comportamientos ante circunstancias delicadas, optando generalmente por el desdén, la indiferencia o la frialdad. Deberíamos empezar a plantearnos seriamente cómo ponerle remedio.
Como experta y apasionada defensora de esa rama del protocolo tan necesaria como desatendida, Protocolo social, me gustaría señalar las similitudes que ofrecen los principios en los que se sustenta esta disciplina y las recomendaciones que ofrece abogando por la consecución de una conducta natural y elegante, homologables a los fundamentos asociados con la Natividad.
Hola, Mar: Me dirijo a ti para hacerte una pregunta que me ronda por la cabeza desde hace tiempo. En muchas películas veo, en las escenas de mesa, que los comensales parten toda la comida de una vez, dejan el cuchillo y cambian el tenedor de mano. ¿Está bien hecho? Gracias. Mariana Expósito.
Estimada Mar: Recientemente, mi hijo se ha trasladado a otro país y está viviendo en una casa compartida con otros chicos de su edad. En esa casa no hay televisión, pero yo le he mandado una a mi hijo para que pueda estar al día de las noticias. La pregunta es: ¿debería mi hijo colocar su televisión en alguna zona común o sería correcto que la pusiera en su habitación? Muchas gracias. Guiomar.
Siempre he defendido que lo bueno debe reconocerse públicamente y que todo aquello que nos disgusta o está mal hecho hay que tratarlo de forma privada.
El Papa fue recibido a pie de escalerilla por los Príncipes de Asturias con el preceptivo besamanos indicado para la máxima autoridad eclesiástica de la Iglesia católica, consistente en la intención (simulación) de besar el anillo papal sin que éste llegue efectivamente a ser rozado por los labios de la persona que lo realiza.
Apreciada Mar: Presencié una conversación en la que se hablaba del efecto primacía. Honestamente, he de reconocer que no participé en la misma al desconocer de qué se trataba. ¿Podría indicarme en qué consiste? Atentamente, Manuela Moreno.
En varias ocasiones he escuchado que se deben regalar un número impar de rosas, ¿sabe el origen o el porqué de esto? Muchas gracias. Luis Alberto (Madrid).
Una entidad bancaria que opera en nuestro país ha basado la publicidad de su cuenta estrella, en su cliente objetivo: una persona nada corriente.
