Tuve ocasión de disfrutar recientemente de la reposición de la II Edición de Cine en Concierto, organizado por la Fundación Arrope en colaboración con el Metro de Madrid, ofrecido por la 2 de TVE. Una maravillosa audición ofrecida Orquesta Sinfónica de Madrid en la que se interpretaron los temas principales de grandes joyas cinematográficas de la década de los 50 a los 90.
Estimada Mar: Muchas gracias por su atenta respuesta. Su colaboración ha sido para mí de mucha importancia. Con relación al Protocolo Social son varias opiniones que el estudioso del tema encuentra por lo que es vital poder contar con su ayuda. Lamentablemente existen personas que sin haber realizado una investigación diversa y profunda de estos temas, se ponen a disertar propiciando un conocimiento desacertado y por lo tanto un inadecuado comportamiento. En el caso de la servilleta, sería también importante, que usted nos ayudara, si es posible en esclarecer los siguientes aspectos: Lugar donde las personas deben colocársela cuando comienzan a comer. Cuál debe ser el comportamiento del dependiente gastronómico. ¿Es él quien debe colocar la servilleta sobre la persona? He visto varios restaurantes que colocan las servilletas dentro de las copas, ¿es esto correcto? ¿Cuál es la tendencia en la actualidad con relación a este tema? ¿De haberse colocado dentro de la copa, ¿debe ser el dependiente gastronómico quien retire la servilleta y la coloque encima de la persona? Desearía con su respuesta que los que imparten estos conocimientos puedan actualizarse y también para que contribuya a mejorar el saber estar y la imagen de todos. Atentamente, Nancy Fernández González
Estimada Mar: Hace unos días, con motivo de la llegada de los Reyes, he recibido un par de regalos que, sinceramente, no han sido de mi agrado. No se adaptan nada a mis gustos. He tanteado la posibilidad de cambiarlo pero no encuentro muchos apoyos en mi familia. ¿Se pueden cambiar los regalos? Gracias. Luisa Morena. Ávila.
Como experta en oratoria, me permito recomendarles a los caballeros que ante todo recurran a la cordialidad, la tolerancia, la naturalidad y el respeto como base de acercamiento para entablar cualquier tipo de conversación con independencia del público objetivo al que se dirijan.
Los adolescentes reclaman explicaciones realistas, breves, claras y amenas, con recomendaciones prácticas, divididas por temas de interés, escritas en un lenguaje sencillo de comprender. Insistiendo en el mensaje que defiendo ardientemente: todo es más agradable, saludable, conveniente y fácil si sabes cómo comportarte.
Abogo por la profesionalidad del sector de hostelería; un sector valorado, apreciado y practicado por muchos de nosotros. A quién no le gusta un saludo al entrar en el local elegido para tomar un…; una demanda de bebida o comida realizada con respeto y educación; unas recomendaciones hechas con conocimiento y criterio; un servicio cuidado y esmerado; una decoración que invite al confort y la comodidad donde la armonía entre las diferentes piezas que conforman el lugar (paredes, mobiliario, lencería, cristalería, vajilla…) presida la estancia; un trato atento y cortés; una indumentaria acorde con la categoría del local…
La etiqueta no distingue simplemente entre mujeres y hombres y en función del género en el que nos incluimos se deben seguir unas recomendaciones u otras. Me niego a englobar a todo el sexo femenino en un único tipo de vestimenta con independencia del cargo que ejerzamos o el estamento al que representemos, condicionantes fundamentales en la influencia de la idoneidad del traje a portar.
La complicidad existente entre algunos colegas con los que nos reuniremos puede no darse con otros; aún así, debemos respetar unas pautas de comportamiento que faciliten un desarrollo del ágape ameno, distendido, fresco y placentero que deje un grato recuerdo en nuestra memoria.
Descorche la botella suavemente, manteniendo el corcho fijo y girando la botella hasta su completa expulsión, controlando en todo momento la posición del tapón, sin permitir su despegue incontrolado. Una vez servido, inclinando levemente la botella y considerablemente la copa, de cristal fino y transparente en forma de flauta o tulipa, se llena aproximadamente dos tercios de su capacidad, y se procede a apreciar el espumoso por el pequeño tamaño y sutileza de sus burbujas.
